Apéndice Segundo
Memorias de la Hermana Lucía
7ª Edición, Julio 2003
Pág. 196

[Destacado en rojo: quién dicen que habla a Lucía, si "Nuestro Señor" o "Nuestra Señora"]

[falta el comienzo de la frase, que debe de estar en la página 195 que no tengo] de Rusia a mi Inmaculado Corazón; prometiendo salvarla por este medio. Son tantas las almas que la justicia de Dios condena por pecados cometidos contra Mí, que vengo a pedir reparación; sacrifícate por esta intención y reza.

Di cuenta de esto al confesor que me mandó escribir lo que Nuestra Señora quería que hiciese.

Más tarde por medio de una comunicación íntima, Nuestra Señora me dijo, quejándose:

- No han querido atender mi petición... Al igual que el rey de Francia* se arrepentirán, y la harán, pero ya será tarde. Rusia habrá esparcido ya sus errores por todo el mundo, provocando guerras, persecuciones a la Iglesia: el Santo Padre tendrá que sufrir mucho.


* En 1689, un año antes de su muerte, Santa Margarita maría intentó, con varios medios e iniciativas, hacer llegar al 'Rey Sol', Luis XIV de Francia, un mensaje del Sagrado Corazón de Jesús, con cuatro peticiones: grabar el Sagrado Corazón de Jesús en las banderas reales; construir un templo en Su honor, donde debía recibir homenaje de la Corte; el Rey debía consagrarse al Sagrado Corazón; y debería servirse de su autoridad ante la Santa Sede para obtener una misa en honor del Sagrado Corazón de Jesús.

Sin embargo, nada se consiguió, Incluso parece que este mensaje no llegó al conocimiento del Rey.


Sólo un siglo más tarde la familia real respondería, en la medida de lo posible, a este mensaje. Luis XVI, en 1792, concibe la idea de consagrarse al Corazón de Jesús, pero esto lo realiza ya en la prisión del Templo, prometiendo cumplir todos los pedidos comunicados por Santa Margarita María, después de su liberación.


Era ya demasiado tarde para la Providencia Divina: Luis XVI fue decapitado el 21 de enero de 1793.